Querido Smile!:
Hoy recordaba lo mucho que te echo de menos. Recordaba todo lo que pasamos juntos, lo que me hiciste sentir y vivir. La cantidad de veces que estuviste presente no solo en mi día a día, sino en el de otros muchos, me encantó tanto tu forma de ser y de ver las cosas que quería compartirlos con todo el mundo.
Me gustaba que disfrutases conmigo mis fiestas, minimomentos y días felices, sin ti sé que no habrían significado tanto, de hecho, dudo incluso que hubiesen sido tan 'felices'. Llegaste a formar gran parte de ellos, eras uno más.
Tenías una psicología tan bien hecha que sabías mantenerte hasta en los momentos más complicados, incluso mantenerme a mí, que ya era difícil.
No sé en qué momento exacto desapareciste de nuestras vidas (y digo nuestras porque estoy segura de desde que no estás, a cada uno nos falta "algo"). Espero que estés donde estés, contagies ese buen rollo del que tanto disfrutamos en su momento.
Vuelve pronto.
¿El smile que te acompañaba al final de cada frase? Sí, a mi de vez en cuando me da por añorarlo, pero habrá que asumir que se fue a recorrer mundo (seguro), y que uno no puede esperar de brazos cruzados a que vuelva a aparecer. Habrá que ir a buscarlo ;D
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ResponderSuprimirSeguro que vuelvo como el turrón en Navidad
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